
En un sector donde las grandes superficies y la venta online dominan el mercado, Macro-tubo ha demostrado que se puede crecer y consolidarse apostando por lo esencial: la cercanía, el asesoramiento en el mostrador y el respeto al canal profesional.

De una pequeña tienda a un referente en la Sierra de Madrid
Los orígenes de Macro-tubo se remontan a 1973, cuando Adolfo Piedra abrió en Colmenar Viejo un negocio dedicado a la venta y reparación de maquinaria agrícola. Con el paso de los años, el proyecto evolucionó hacia la distribución de materiales de fontanería, climatización y calefacción, siempre con el instalador como centro de la estrategia.

La apertura del almacén en el Polígono P-29 de Collado Villalba y la ampliación en Colmenar Viejo marcaron un salto decisivo. La empresa no solo creció en instalaciones, sino también en capacidad de servicio, logrando agilidad en el suministro y un contacto directo con miles de profesionales de la zona.

El mostrador: corazón del negocio
Mientras otros competidores apostaron por la venta directa al particular, Macro-tubo decidió mantener el mostrador como eje central de su modelo. Allí es donde cada instalador recibe asesoramiento técnico, recomendaciones personalizadas y un trato cercano que va más allá de la simple venta.
Este enfoque ha permitido diferenciarse de los gigantes del sector, generando confianza y fidelidad en los profesionales que encuentran en Macro-tubo no solo un proveedor, sino un aliado para el desarrollo de su trabajo diario.

Compromiso con la innovación y la sostenibilidad
Además de su enfoque en el canal profesional, Macro-tubo apuesta por soluciones de futuro como la aerotermia, un sistema de climatización eficiente y sostenible que permite reducir hasta un 50% el consumo energético en los hogares. Este tipo de tecnología se ha convertido en uno de los pilares estratégicos de la compañía de cara a los próximos años.

Mirando hacia adelante
Hoy Macro-tubo sigue creciendo con la misma filosofía de siempre: estar al lado del instalador profesional, ofrecer un servicio rápido y eficaz, y mantener el respeto al canal como seña de identidad. Una forma de competir con los grandes, sin perder nunca el trato humano y la cercanía.

